La igualdad de género en la gobernanza colaborativa: ¿Cómo?
Ione Ardaiz, Naia Begiristain, Miren Estensoro, Naiara Goia, Claudia Icaran, Miren Larrea y Ane Miren Valenciano.
Gobernanza y género: ¿cómo trabajarlo?
En una publicación anterior un grupo de profesionales de Arantzazulab y de Orkestra avanzábamos nuestra intención de poner en marcha en los próximos meses un espacio de diálogo sobre “Gobernanza y Género”. Bajo el marco de las políticas públicas, el objetivo es visibilizar la importancia del género en los procesos de gobernanza colaborativa, y profundizar en la reflexión y el aprendizaje en este ámbito.
Pero, ¿cómo queremos hacer esto? Venimos mencionando que el cómo lo hacemos es tan importante como aquello que hacemos en nuestras iniciativas. Por ello, complementando el anterior post, en estas líneas nos centramos en cómo darle importancia y en compartir los marcos metodológicos que hay detrás del proceso que vamos a desarrollar.
Tanto en Arantzazulab como en Orkestra trabajamos con distintas metodologías de trabajo: la de Arantzazulab se denomina: Diseño para la Innovación de la Democracia; y la de Orkestra: Investigación-acción para el desarrollo territorial. Sin embargo, las conexiones entre ambas metodologías son numerosas. Nuestra colaboración se basa, precisamente, en estos vínculos.
Diseño para la Innovación de la Democracia
En base a nuestra propia metodología de trabajo, denominada metodología del Diseño para la Innovación de la Democracia, en Arantzazulab desarrollamos una práctica para la investigación y profundización de la innovación de la democracia.
Mediante esta metodología, se ha pretendido explicar las bases y los principios filosóficos de nuestro modo de trabajo (cómo trabajamos y por qué). A través de nuestro trabajo, deseamos contribuir a la innovación de la democracia y dicha metodología es la base de nuestro trabajo, ya que le aporta coherencia. La metodología del Diseño para la Innovación de la Democracia no es una propuesta que parta de bases teóricas (aunque las personas que hemos propuesto su marco estamos claramente influenciadas por la teoría; y en nuestro trabajo utilizamos otras muchas aproximaciones y metodologías diferentes); si no que se presenta un marco que sistematiza el aprendizaje desarrollado a lo largo de la trayectoria de Arantzazulab y también durante la experiencia de creación de esta metodología. El resultado combina dos ámbitos de conocimiento poco conectados: el diseño y la innovación de la democracia.
La disciplina del diseño se ha situado en el eje y ha servido como inspiración en la creación de la metodología del Diseño para la Innovación de la Democracia. En ese sentido, se pretende reivindicar la influencia y el potencial de transformación que dicha disciplina ejerce en nuestro trabajo diario, orientado a la innovación de la democracia. De hecho, el diseño es una disciplina conocida, que se aplica en numerosas áreas (innovación social, innovación pública, transformación sistémica, marcos de exploración de respuestas a retos complejos, procesos de incorporación de voces y conocimientos en la creación de políticas públicas). Podría decirse, por tanto, que la mayoría de los marcos de innovación para hacer frente a retos complejos contemporáneos están basados en la disciplina del diseño y se alimentan de ella (en su totalidad o en alguno de sus elementos).
Sin embargo, es probable que aplicar el diseño al marco de la innovación de la democracia no sea tan habitual. En nuestro caso, pensamos y estamos de acuerdo con el investigador Saward (Saward, 2021) que el diseño precisamente cumple una función importante para abordar no solo las carencias de la democracia sino también el potencial de su innovación, ya que permite repensar los sistemas, símbolos y valores creados por las personas, que en un principio, son (re)diseñables. Las 5 fases básicas que componen nuestra metodología de trabajo son: Diálogo continuado y activo para construir redes de relaciones; Definir la colaboración y hacerla viable; Desarrollo de capacidades y condiciones para la experimentación; Co-creación; y Sistematización y difusión. Todas estas fases, naturalmente, serán tenidas en cuenta, pero centraremos nuestra atención en el proceso de Co-creación en el espacio de reflexión sobre “Gobernanza y Género”. Como queremos que sea un proceso de co-creación, invitaremos a voces diversas a que participen en la reflexión y que construyan un sentido compartido (centrado en la información y en las emociones) sobre el tema de la Gobernanza y el Género. Intentaremos hacerlo de forma innovadora, y a medida que vamos aprendiendo, adaptando las acciones y creando nuevo conocimiento.
De la misma manera, nuestros principios de trabajo influirán inevitablemente en el proceso. En este caso, un aspecto que nos gustaría destacar especialmente es que, además de los principios filosóficos de nuestro trabajo, la reflexión sobre el género la situaremos en el epicentro del proceso reflexivo (conectando de alguna manera el sujeto y el objeto del proceso). Partiendo de los principios que definen la labor de Arantzazulab (consúltalos en el documento de nuestra metodología), nos gustaría profundizar en los siguientes aspectos desde la perspectiva de género:
- Repensar el poder (empoderamiento ciudadano y transformación del modelo de relación entre las instituciones y la sociedad).
- Fomentar la colaboración (Profundizar en la gobernanza colaborativa promoviendo y dinamizando las condiciones, los modos y los espacios de trabajo de la ciudadanía y de los distintos agentes)
- Generar nuevo conocimiento incluyendo, como condición, distintas disciplinas y áreas de conocimiento (reconocer la validez de diferentes tipos de conocimiento: teórico, experimental, conocimiento de la experiencia vital)
- Facilitar los diálogos (respetar la opinión de todos/as)
- Enfoque sistémico (proponer ideas conectadas sobre la comprensión de retos complejos y los modos de trabajo)
Creemos, además, que estos principios están relacionados con algunos de los principios de las metodologías feministas (Luxan y Azpiazu, 2017), como son: la relación entre sujeto y objeto; subrayar la interdependencia entre la teoría y la práctica; reconocer y transformar las relaciones de poder de cualquier proceso de investigación; apostar por generar conocimiento colectivo.

Investigación-acción para el desarrollo territorial
A este esfuerzo por trabajar la perspectiva de género en los procesos de gobernanza, Orkestra contribuye con su metodología, denominada Investigación-Acción para el Desarrollo Territorial. Desarrollada durante los últimos 17 años, tiene múltiples conexiones con el Diseño para la Innovación de la Democracia de Arantzazulab. Numerosas publicaciones sobre esta metodología están disponibles en la web de Orkestra.
Al igual que el Diseño para la Innovación de la Democracia, esta metodología también tiene como ejes la complejidad y el enfoque sistémico. En el camino hacia la igualdad de género, pone el foco en la incorporación de la perspectiva de género en la gobernanza colaborativa. Esto significa que, en lugar de aplicar lo que ya sabemos, pasaremos a la acción para generar conocimiento en los procesos. Los conceptos clave a la hora de aplicar la metodología investigación-acción en el desarrollo de la gobernanza colaborativa son dos: la praxis y la co-creación. Precisamente ambos elementos también forman parte de nuestra propuesta metodológica para desarrollar la perspectiva de género.
La Praxis
La praxis se refiere a la relación entre la teoría y la práctica. El valor de las teorías y conceptos no se mide por el debate teórico, sino por su capacidad de ponerlo en práctica. Por lo tanto, cuando tenemos un problema en nuestros procesos, traemos al debate diferentes marcos y conceptos, pero solo incorporamos aquellos que realmente ayudan a resolver el reto que tenemos entre manos.
La praxis a menudo se describe como ciclos continuos de reflexión-acción. Una actividad nos ha ayudado a entender la investigación-acción. El punto de partida no reside en la reflexión, sino en la acción del problema que queremos resolver. La secuencia es, por tanto, más correcta cuando aparece recogida como acción-reflexión-acción. Aunque parece un pequeño cambio, en la práctica tiene grandes repercusiones. El ejercicio no consiste en imaginar una situación ideal y tratar de establecerla o aplicarla, sino que partiendo de las acciones actuales se reflexiona sobre lo que necesitamos para mejorar dichas acciones, para pasar nuevamente a la acción. En cuanto al género, nuestra propuesta no es hacer un ejercicio teórico para describir cómo debería ser la situación, con el fin de aplicarla posteriormente. Nuestra propuesta parte de las situaciones y experiencias actuales, para reflexionar sobre ellas y promover la transformación.
Esto no quiere decir que no nos influyan los marcos teóricos o que no los vayamos a utilizar como herramientas de trabajo. En nuestro caso, hemos tomado estos marcos de la investigación-acción feminista y sobre todo del trabajo de Patricia Gayá y Eleonora Spinelli para enriquecer desde el feminismo la Investigación-acción para el desarrollo territorial. En este sentido, queremos promover la reflexión partiendo de la experiencia de las personas que participan en estos marcos.

La Co-creación
La Investigación-acción para el Desarrollo Territorial, al igual que la metodología del Diseño para la Innovación de la Democracia, se basa en procesos de co-creación. La singularidad de la primera es que la clave para transformar las situaciones reside en los procesos de generación de nuevo conocimiento entre los agentes del territorio y el equipo de investigador de acción.
Esto ha exigido que en los procesos realizados hasta ahora, por un lado, los/as responsables de las políticas públicas y los/as investigadores de acción se pongan de acuerdo sobre un problema compartido que queríamos resolver; y, por otro lado, que se desarrollen relaciones de confianza y una visión compartida. Este enfoque compartido no significa que veamos los problemas y sus soluciones de la misma manera, o que compartimos la misma opinión en todas las cosas. Significa que conocemos en qué estamos de acuerdo y en qué no; y esos consensos nos permiten avanzar en el proceso.
El trabajo en torno al género también será un proceso de co-creación, queremos acercarnos a las mujeres y hombres que trabajan en nuestro entorno den procesos de gobernanza colaborativa en el ámbito de las políticas públicas, para co-crear conocimiento que nos ayude a transformar la situación.
Siguiente paso: Puesta en marcha del Foro de Reflexión sobre Gobernanza Colaborativa y Género
En un primer post explicamos qué queremos hacer dentro de este espacio de diálogo, su marco y los objetivos de esta iniciativa. En esta ocasión, compartimos cómo vamos a desarrollarlo. Las dos metodologías mencionadas tienen en común suficientes elementos tanto como para ser una fuente de inspiración, como para poder trabajar conjuntamente. En consecuencia, acudiremos en los próximos meses a las mujeres y hombres de nuestro territorio para aprender de su experiencia; y con lo aprendido queremos nombrar las posibles las brechas de género que pueden existir en los procesos de gobernanza colaborativa, promover unos equilibrios más justos en materia de género; y en definitiva, promover la igualdad.